Durante la época de la pandemia, hubo una aplicación que empezó a hacerse muy popular, la mayoría de mi círculo cercano en aquel momento ya la había instalado y me alentaba a hacerlo también. Yo me negaba rotundamente porque me parecía algo ridículo, y caracoles, debí haberme hecho caso jajajs.
La última vez que me metí a revisar mi tiempo en pantalla, pasaba más de cuatro horas solamente en esta aplicación, moviendo mi dedo pulgar verticalmente una y otra vez, perdiendo por completo la noción del tiempo y de lo que realmente estaba viendo.



