jueves, 14 de mayo de 2026

El gato que amaba los libros: bien chopeadito, bien fresco

En enero de este año me ocupé bastante terminando de escribir y editar Lenguas de gato, la historia de la que les había hablado en una publi anterior (la primera que terminé de escribir), aunque por ahora la conservo oculta en mi perfil de Wattpad jeje.

Ahora mismo he pasado mucho tiempo con mi gata Elma, a quien prometo presentar en alguna otra entrada porque la historia de cómo llegó a mi vida sigue pareciéndome una de las mejores que tengo por contar.

Y justo que sale el tema de los gatos, entre Elma, Kiki: la aprendiz de bruja y Lenguas de gato, siento que estos animalitos terminaron adueñándose de una parte importante de mi día a día. Por eso hoy quiero hablar de mi lectura de enero, un libro que había reseñado antes, pero que ahora vuelvo a traer por aquí para ir reduciendo la lista de tantos libros que he leído y que me gustaría reseñar aunque sea de manera breve.

Este libro lo encontré por casualidad en una de las librerías del Fondo de Cultura Económica. Era, sin lugar a dudas, el más llamativo de toda la estantería, y la ilustración del gato en la portada hizo que inmediatamente llamara mi atención.



El gato que amaba los libros

Podría ser cosa mía pero me parece que últimamente hay muchísimos libros asiáticos que se ambientan en lugares cotidianos como librerías o cafeterías. De la misma manera parece haber una enorme cantidad relacionadas con gatos... y otro montón más que combinan ambos elementos para su narrativa.

Y sinceramente, qué bueno que sea así.

Los gatos son animales fascinantes; tienen algo misterioso y cálido al mismo tiempo, algo que parece dar pie a situaciones extraordinarias incluso en los escenarios más simples.

En El gato que amaba los libros se nos presenta a Rintaro, un joven que recientemente ha perdido a su abuelo y ha quedado a cargo de la librería Natsuki. Es alguien tímido, reservado y muchas dificultades para enfrentarse a todo aquello que le es ajeno.

También conocemos a Tora, el gato de pelaje maravilloso y ojos jade que lo saca de su encierro con el objetivo bastante peculiar de salvar libros.

Juntos deberán atravesar diferentes laberintos para rescatar libros cautivos. Cada uno de estos lugares está custodiado por alguien con una idea muy particular de lo que son los libros, o al menos de lo que creen que se puede obtener de ellos.

El libro se divide en cuatro partes, cada una planteando una reflexión distinta. Habla en sí (no precisamente en este orden) del consumo rápido, las lecturas fáciles y la extraña necesidad moderna de devorar historias sin realmente detenernos a entenderlas. Define también a esos libros que, aunque jamás parezcan entre las largas listas de éxitos, merecen un lugar en nuestras estanterías.

Pero, sobre todo, es una novela que habla del acto de leer con calma y dedicación. Disfrutar la lectura sin presiones, con el tiempo de saborear cada página como si de una taza de té caliente se tratara.

Creo que este libro se vuelve un punto de inflexión bastante importante frente a la vida moderna, una que parece estar basada únicamente en cantidades: cuántos libros ha leído alguien, cuántos tiene pendientes o cuántas páginas puede terminar en cierto tiempo. Y, sin embargo, la novela nos recuerda que lo verdaderamente importante no está en las cifras ni en la inmediatez, sino en la experiencia de leer; en permitir que los libros sean un momento de paz, una pausa entre la prisa constante de la vida cotidiana.

Hay frases que resumen perfectamente la que creo es la idea central del libro y que honestamente se quedaron conmigo desde que lo terminé. Por ejemplo:

Perderse muchas cosas de la vida por ir demasiado deprisa es propio del ser humano.

Y también la que es mi favorita del libro:

Creo que el poder de los libros radica en que nos enseñan a ponernos en el lugar de los demás y compartir sus sentimientos.

Considero que esa frase explica muy bien por qué los libros siguen siendo tan importantes. Leer no solo sirve para entretenernos; también nos permite comprender vidas ajenas, sentir emociones que quizá no hemos podido experimentar y mirar el mundo desde distintos puntos de vista.

Es, en conclusión, un libro muy amable con el lector, que constantemente nos recuerda lo hermoso que es darnos tiempo de leer, tal vez darnos tiempo en general.

Calificación: 85/100

Pronto traeré más reseñas que están atascadas entre los borradores jeje. Gracias por leer!

2 comentarios:

  1. wow que bonito reseñas, nunca había escuchado de ese libro y suena super!!
    ᓚᘏᗢ

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    1. muchas gracias! sin duda un libro que vale un montón la pena, para leerse con calmita y cariño

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