El día de hoy regresamos con las reseñas, con libros bien chopeaditos, bien frescos muejeje. Y que mejor que regresar con uno de los libros de mi autora favorita.
Hace algún tiempo, en una librería, me llamó la atención Aquí no es Miami, un libro de crónicas que retrata algunas situaciones lamentables, pero muy reales, de nuestro país. Fue entonces cuando me enamoré de la forma en que Fernanda Melchor narra sus historias.
Después llegó Temporada de huracanes. Honestamente, no sé si alguna vez encontraré las palabras adecuadas para hablar de ese libro. Hasta ahora sigue siendo uno de mis favoritos de toda la vida, una lectura de cinco estrellas sin ninguna duda y que pienso traer reseñada en alguna ocasión.
Por eso, cuando finalmente llegué a Falsa liebre, tuve la oportunidad de reencontrarme con esa voz tan particular que caracteriza a la autora: la forma de escribir original, incómoda por momentos y, ciertamente, no apta para todos los lectores.
Falsa liebre
Como ocurre en gran parte de la obra de la autora, esta novela se interesa de manera particular en el retrato de la condición del país y de las personas que lo habitan. Sin embargo, más que una búsqueda estética, siento que lo que mueve esta obra es una necesidad de explorar la condición humana en toda su complejidad. Habla de sentimientos difíciles y complejos, impulsos contradictorios y aspectos de la experiencia humana que no son agradables a la vista.
A lo largo de esta novela, se nos recuerda que la realidad rara vez es blanca o negra. Lo que encontramos en sí son matices, una enorme escala de grises en donde convive la violencia, la vulnerabilidad, el deseo, la frustración y el miedo.
Uno de los aspectos que me parecen más disfrutables es la construcción de los personajes. Hay acciones que jamás llegan a justificarse, pero conforme conocemos sus historias, comenzamos a comprender de dónde vienen ciertas decisiones. No se trata de absolverlos, sino de entenderlos. Todos están construidos con enorme cuidado y poseen características que los vuelven memorables.
Si tuviera que elegir a algún favorito, diría que Pachi es sin duda el que se lleva el primer puesto. Un joven con una vida compleja, con mucha ira contenida, que siempre está buscando la manera de distraerse y ser ajeno a su realidad.
Falsa liebre es una novela cruda. Tiene una voz clara y poderosa que nunca busca embellecer la desgracia. La historia se cuenta sin filtros, mostrando la vida de muchos jóvenes atrapados en contextos de marginación, desigualdad y sobre todo violencia.De la misma manera, volviendo al tema de los matices, plantea muchas preguntas incómodas sobre las circunstancias que llevan a algunas personas a cruzar límites que para muchos resultan impensables. Y precisamente ahí es donde radica mucho de su valor. Lejos de representar personajes caricaturescos, señala las estructuras sociales que producen y alimentan estas decisiones.
Por momentos sentí que esta novela trataba precisamente de una juventud profundamente enojada. Una juventud que ha crecido entre promesas incumplidas y oportunidades muy limitadas, un contexto para nada ajeno en Latinoamérica. Una juventud que busca desesperadamente su lugar dentro de un entorno que constantemente le da la espalda.
De manera más personal, me resulta impresionante recordar que esta fue la primera novela de Fernanda Melchor. La propia autora ha mencionado en entrevistas que considera esta obra incluso más pesada que Temporada de huracanes, de hecho menciona que fue escrita en una etapa un poco más "punk" de su vida.
A pesar de ser una reedición, me parece que mucha de esa energía sigue presente en cada página. Hubiera amado saber de esta novela en sus primeras ediciones, pero tocará quedarme con la duda de cómo era antes de esta reedición.
En esta novela Fernanda Melchor hace presente su capacidad para observar aquello que normalmente preferimos ignorar. La pobreza, el abandono, la soledad, la frustración y la sensación contante de estar atrapado en una realidad de la que es imposible escapar.
La novela se puede sentir agotadora. Nada que ver con que esté mal escrita, sino que obliga al lector a permanecer dentro de situaciones incómodas durante mucho tiempo. En todo momento la autora evita convertir el sufrimiento en un espectáculo. Muchas de las situaciones podrían caer dentro de lo morboso, pero la narración está más interesada en la comprensión de la realidad que en un juicio moral. Les dejo mi frase favorita de toda la novela, esperando que les sirva también como idea del porqué me gusta tanto.
Había demasiados muertos en el mundo: la tierra bajo sus pies estaba llena de ellos y juntos eran más numerosos que todos los vivos.
No sé si recomendaría Falsa liebre como una primera parada en la obra de Fernanda Melchor, pero para gustos colores jajajs, lo que sí es que vale totalmente la pena.
Calificación: 90/100
Creo que esta es la reseña más larga hasta ahora en el blog jeje. Muchas gracias por leer, nos leemos pronto otra vez por aquí!
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